lunes, 1 de noviembre de 2010

La audiencia

La invisible arma decisoria de lo que triunfa o no en nuestro mundo. Decisoria, porque a ella se subordinan todas las voluntades de poder que vienen desde arriba, decisoria porque se toma en representación de la totalidad, y se le da el valor de la totalidad. Invisible, porque nadie sabe realmente de donde sale, invisible, porque podría no existir y seguir legitimando las decisiones de tantos acerca de lo que gana o lo que pierde, lo que se queda y lo que se va. En realidad es un arma poderosísima, debería ser la principal arma que tuviera el pueblo para afectar a la omnipotencia de los poderosos, porque al final, lo que a ellos le interesa es que los apoyemos, y saber si lo que hacen o lo que producen tienen buena o mala audiencia es la única forma que tienen de saber si pueden afectarnos, influirnos, o en cambio les ignoramos. Y les interesa saber si disponen de ese poder, del poder de influirnos a través de las cosas que nos gustan. Pero hasta eso es una falacia. Realmente, la audiencia no representa lo que le gusta al pueblo. Las audiencias televisivas, por ejemplo, se realizan sobre 4.500 personas en España, de 45 millones que somos censados. Es decir, el 0,01%. Las audiencias que salen en la tele, en las revistas, en los periódicos serios y nacionales, con el certificado de ser información aprobada a nivel nacional, son realizadas en la práctica sobre el 0,01% de la población española. Lo cual es imposible que represente a un país, es como si en las elecciones de un país de 100.000 personas (más de las que tiene cualquier país europeo, por ejemplo)  votaran solo diez, y el partido elegido pòr éstas diez gobernara sobre ellas y sobre las otras 99.990 personas que nunca votaron, y a las que nunca se les preguntó. Lo cual no es muy democrático, realmente. Así que bueno, si la cosa es así pues hay que asumirla, si en televisión se usa la audiencia como pelele que realmente no revela nada, que se use, pero que no nos hagan creer que representa el pensamiento o los gustos de toda España, porque obviamente no se le puede preguntar a todo el mundo pero un porcentaje de 0,01 ni es representativo ni es lógico. 
Además, lo realmente preocupante bajo mi punto de vista es que estos datos de audiencia se usen como excusa para mantener unos programas basura y una televisión indecente, con el argumento de "es que es lo que pide la audiencia". Negativo, la audiencia no pide nada porque no existe como tal y cualquier estudio que se haga basándose en ella no tiene validez, por lo que he dicho antes. Así que la conclusión es que los programa basura no se mantienen porque los pida la gente, se mantienen porque es lo único que se ofrece a la gente, porque hace bastante tiempo que es para lo que mayormente se usa la tele y la gente no concibe que ésta pueda servir para otra cosa. Eso crea un efecto boomerang que hace que lo que la gente espere de la televisión sea justo eso, basura, y cuando la enciende claro que quieren ver eso, pero porque no conciben otra cosa, porque no hay otra cosa ni esperan que la haya, ni la habrá si no la pedimos y nos creemos que pueda haberla. La televisión como medio es útil, yo no la uso mucho pero soy consciente de su poder, llega a millones de personas y podría ser un medio de culturización poderosísimo, y no solo eso, también de divertimento, de innovación, incluso artístico... Lo que pasa es que eso es mucho más costoso, mucho más arriesgado y sobre todo, podría suponer una gran pérdida de "clientes potenciales" para todas las empresas que invierten en ella, es decir, las que compran publicidad. Mi conclusión: que la tv hoy no es más que una fábrica (de tantas) de "clientes potenciales", y que la audiencia es el recurso o la mentira que desde arriba se utiliza para legitimar un espacio cada vez más insulso y monótono, una forma de "matar el tiempo" (horrible expresión) entre bloques de anuncios sin perder espectadores, a costa de bajar poco a poco su nivel de exigencia intelectual , sin que se note, y lo que es peor, haciendo que ellos mismos se sientan responsables de ello, acusándolos de que "se sigue emitiendo esta programación porque es la que al público le gusta". Es cierto que no todo el público es intelectual y quiere algo más interesante, más trabajado e innovador, con más contenido. También es cierto que no todo el público es gilipollas.
Dejo un vídeo en el que se explica un poco más todo esto.

1 comentario:

  1. Me parece curioso.
    Lo comentabas en tu anterior post, todo se mueve por dinero, y por interés como las exposiciones promovidas por La caixa, Caja Granada (entre muchas otras, ya que comentas también ese tema aqui ).. Tenemos un ejemplo bastante claro con el nuevo edificio de Caja Granada.. pero también gracias a ese interés la gente puede disfrutar de exposiciones (interesantes o no) pero que mueven tanto a gente joven como a adultos a interesarse por la cultura, música, cine,etc.
    Mejor que ver programación basura..sí que es.
    Hoy buscando obras de teatro en Granada, el único espacio que las ofrece es Caja Granada, muy triste no? Por ejemplo en el teatro Isabel la Católica solo ofrecían para este mes "muchachada nui" y una obra infantil...
    Ofreciendo esa cartelera "tan penosa"... te dan ganas de quedarte en casa viendo algún programa lamentable y anuncios de "clientes potenciales".
    Sí es verdad que a veces nos tenemos que aguantar con lo que ellos nos quieren vender, lo bueno, es que no se lo venden a todos.
    La gente, telespectadores, clientes, público,etc.... de algún cierto modo siempre somos marionetas guiadas por alguien a su gusto y placer.

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